miércoles, 6 de agosto de 2008

MIS LETRAS

Todos somos capaces, algunos más que otros. Algunos se expresaran distinto, algunos aportarán otras teorías e hipótesis, otros pensamientos y sentimientos, ironías, etc., etc., etc. Reacomodarán otras letras, recompondrán otras palabras hasta que acaben en armonía, en equilibrio, hasta que se entiendan y se sientan. Ellas, las palabras, las mías, están enteramente basadas en el intento de representar mi estampa personal, junto a todo lo que me rodea de una forma espontánea e indefinida en el momento en que la escribo, y todas ellas están sujetas al cambio permanente según el devenir de mi vida.
Así intento compartir todo lo que me rodea en mi vida, así como también me rodearon en otras épocas y las que quizás me rodeen hasta que desaparezcan de mi horizonte o yo desaparezca y todo solo quede en el recuerdo…
Emiliano MARCOS

martes, 5 de agosto de 2008

VOLVIENDO A VIVIR LA VIDA DESDE AFUERA

De muy grande me di cuenta, y recién conciente, de que tan maravillosa es la vida, de que tan fascinante es ser niño y por así decirlo el protagonista de la familia durante la infancia. Si lo fui, al instante de llegar a la nueva felicidad….
Siempre me preguntaba qué me acontecería en todos los años venideros; me respondía que para ello solo debía esperarlos, que solo me sucedieran. Ansiaba mucho ese momento y también el de revivir los momentos ya vividos, y sobre todo ése, el de verme escribiendo ese escrito. Pero para ello debía llegar a la nueva felicidad. Allí y en ese instante…Trepa, trepa, trepa lo más que puedas, trepa hasta el cielo, o al infierno, llega a lo que te haga feliz; trepa a tu felicidad, y cuando llegues procura pasar allí más tiempo del que te llevo llegar. Cuando hayas pasado ese tiempo, deberás seguir trepando, pero hacia abajo, hasta llegar a tu nueva felicidad. Allí llegarás y te observarás, te mirarás, te conocerás a ti mismo, y ahí sí que no te quedaras solo con tu imagen. Aprenderás de los errores del pasado y valorarás los momentos vividos.
En unas palabras volverás a vivir tu vida desde afuera. Justo allí, en ese preciso instante, llegaras al sentido verdadero de la vida, de aquel tiempo pasado, del vivido, e iras agradeciendo el no haberte caído al comienzo ni a medio camino cuando trepabas en busca de tu primera felicidad.
Si me di cuenta, y lo fui, en un abrir y cerrar de ojos. ¿Se imaginan qué podría haber aprendido de mi vida pasada si me hubiera caído a mitad de camino, y que podría haber rescatado de ese tiempo pasado para comenzar la nueva felicidad, mi otra vida?
Emiliano MARCOS(2008)

domingo, 3 de agosto de 2008

UNA COLABORACIÓN DE EMILIANO MARCOS

Una mujer atípica. ¿Creen en el destino? Yo si, pensaba en ella, pensaba en un amor, amistad, traición, amante lo que fuera, que podía ser posible como no. Podría decir que la distancia era un impedimento, podría decir muchas cosas. Pasados unos minutos me entere que la llegada del nuevo día iba a compartirse con ella, sí, en ese instante creí en el destino… Había una cosa que podía decir, creo y así lo siento que era lo más importante, que el destino solo nos juntó para vernos, no importaba con que final o sentido, era solo para vernos y solo el tiempo es el que sabe el final o sentido de la historia nacida de ese encuentro…
De ese escaso encuentro rescaté a una mujer atípica. Así la vi, muy consiente y fiel a sus convicciones, muy apasionada y encantadora como ninguna otra…y podría seguir… Agradezco al destino que haya arreglado nuestro encuentro para verla, para ver su rostro tan pulcro y esterilizado semejante a los rayos nacientes y calidos del amanecer, ver su piel tostada como la de aquellas tan ricas, dulces y crujientes del desayuno, ver sus ojos en analogía a dos caramelos de los mas tiernos y empalagosos y su sonrisa de las mas angelicales…
La mayor satisfacción y privilegio de esta dedicatoria es que no hay nada más cierto que todo lo que se me ocurrió escribir: yo solo cerraba los ojos y la observaba, de ese modo lograba describirla a medida que mi corazón sentía, porque lo que mis ojos veían mi corazón lo sentía…
Emiliano MARCOS(2008)

viernes, 1 de agosto de 2008

¡¡¡TERMINALA CON EL CUENTO...!!!

Y aquí estoy. Esperando que tu inspiración se despierte y escribas algo bueno para todos. Si no te gusta el clima que elegí para que escribas, sugerime qué es lo que te gustaría.
Este blog es para vos. no seas tímido y animate a escribir, porque sólo escribiendo se aprende a... ESCRIBIR
Un abrazo, Alejandro

martes, 29 de julio de 2008

¿LO PODES CONTINUAR?

Reprimió las ganas de llorar y se dispuso a comenzar un nuevo día. No tenía ganas de levantarse, pero ya se encontraba despierto y sin sueño. Quedarse en la cama sería peor: se pondría a pensar y a dejarse llevar su imaginación, y eso no le convenía. Afuera, el cielo gris daba la bienvenida al sol del invierno y el Este comenzaba a teñirse de dorado y naranja, anunciando el inicio de un día más.
Se lavó la cara y se cepilló los dientes; se puso un poco de colonia y se peinó. Nadie iba a acariciar su cara y se había afeitado ayer, de manera que dejó pasar su incipiente barba para otro momento. Salió del baño y puso agua a calentar para cebarse unos mates, mientras por su cabeza comenzaban a pasar pensamientos inquietantes acerca de su fracaso en la vida y de las pocas ganas que tenía de continuar con ésta.
No era la primera vez que le pasaba sino que, más bien, era una experiencia espantosamente reiterativa, como si su vida tuviera un malsano movimiento pendular que pasara de un estado simplemente mediocre (el punto más alto del movimiento) a otro de profunda depresión material y espiritual, como el presente.
De toda su vida podía recordar apenas dos o tres ocasiones en las que se había sentido realmente vivo y feliz. Era como si una sombra gris envolviera su pasado y su presente, haciendo que se deslizara sobre su propia historia sin poder darse verdadera cuenta de que era realmente él quien la estaba viviendo y no otro ser, a quien Alfredo podía ver como se puede ver pasar la gente cuando uno mira a través de una ventana.
Alejandro

¿Y SI TE DOY UN PIE?

¡Cuantas veces hemos tratado de escribir un cuento, un relato o un poema y, como decía Serrat, pareciera que las musas se han tomado vacaciones! Me parece que uno de los elementos fundamentales para escribir es el encontrar un "clima" o ambiente adecuado, donde tu imaginación (o tus recuerdos) pongan las palabras en el teclado. Por eso se me ocurió que tal vez, si yo te aporto un trozo de texto en donde puedas sumergirte, tu inspiración hará el resto...
Ahora, por separado, voy a poner un pequeño trozo que bien podría ser el comienzo de un cuento o un relato y lo dejo en tus manos para que te animes a construir, a partir de él, lo que tu alma te dicte. Con gusto publicaré la que más me llegue de las respuestas que reciba.
Un abrazo, Alejandro

lunes, 7 de julio de 2008

BAJO LAS SÁBANAS

El humo nicotinizado que en finos aros se elevaban por el tugurio, envolvían la antigua melancolía y le daba un halo de misticismo a este teatro alcohólico de risas fingidas y nostalgias ajenas. Era una noche como cualquier otra, los rostros alcoholizados reían a carcajadas mientras sus ojos reflejaban los sueños rotos y la confusión de las almas devoradas por el pasado.

La voz de la conciencia era opacada por la estridente rockola, mientras las luces de rojo neón ocultaban las lágrimas que por el rostro dejaban un camino triste de agua salina.

Estaba ahí, como cada noche, buscándole razones a este sinsentido de vivir muriendo, de morir en vida, cantándole al pasado, soñando con el hombre que nunca fui por haber sido el hombre que nunca soñé ser, buscando respuestas en el fondo de una copa, envenenado de memorias, harto de mi mismo.

Ella estaba tan cerca de mi, tan solo debía cruzar el umbral que separaba el bar del mundo real. Conocía los pasos que me llevarían hasta ella, había recorrido el camino tantas veces que podía hacerlo ebrio, ciego y desorientado con la misma precisión con la que se toca una partitura. Pero no podía hacerlo, aunque el aroma de su cuerpo durante el sexo aun seguía impregnado en mi ropa, en mis sabanas y en cada respiro sentía tu esencia recorriéndome, envenenándome y dándome vida.

Que fácil sería llegar con ella, envolverla entre mis brazos y beberme la dulce miel de su calido sexo, lamer sus entrepiernas y sentir entre mis labios aquel néctar de vida. Volver a ser niño, y sonreír mientras retozamos como enfermos poseídos en nuestro mundo bajo las sabanas, aquel mundo majestuoso donde somos mil personas y la vez una, donde somos dioses y demonios, donde duelen los respiros y eras milenarias se consumen en lo que dura un orgasmo.

¡Pero no puedo amor mío! en este momento estas con otro, riendo en aquel mundo que era nuestro, enferma de aquella felicidad mediocre, esa felicidad con la que se mira un atardecer o se fuma un cigarrillo, prefieres ese tipo de alegría media…Acaso porque no resistes el éxtasis de esta pasión enferma que obtenías conmigo, prefieres aquellas risitas pobres a esta amor que te arrancaba del mundo y ahogaba tu espíritu en carcajadas y llanto. ¡Se feliz ángel mío! Con esa alma cansada y vieja, vive como una diosa terrenal y no como aquella puta divina de la que me enamore.

Yo estaré bien amor, alimentare este cáncer de olvido con otra copa mas, seguiré muriendo en vida, consumido por esta pasión que encendimos juntos y que sigue toda conmigo…devorando mi humanidad, mientras que mi amiga la nostalgia me prende otro cigarro y yo en este bar de olvido invocare una sonrisa por el futuro incierto y por el destino que me llevo y me arranco de tu cama mil y un veces
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GALINDO (colaboración)